Hidratación durante una ola de calor

Nos encontramos en la primera ola de calor de este verano y ya son dos, las personas que han fallecido por las elevadas temperaturas. Así que vamos a destacar unos pequeños consejos para evitar una deshidratación. 

El ser humano puede vivir varios días sin comida, pero sin una hidratación correcta la persona morirá en cuestión de horas, sobre todo en momentos en que la temperatura ambiental es tan elevada como ahora.  La mayor parte de agua que consumimos, se almacena en el músculo (el 72% de su peso es agua)  y en pequeñas concentraciones, se acumula en el tejido graso.

El agua tiene una gran diversidad de funciones, en las que se destaca:

  • lubricación de articulaciones
  • regulación de electrólitos en sangre
  • eliminación de sustancias de desecho (a través de la orina)
  • aporte de nutrientes a las células musculares
  • refrigeración

Esta última función es ahora mismo la que más vamos a destacar.  Todos sabemos que debemos evitar las horas solares más fuertes del día, pero ¿cómo me puedo hidratar correctamente? Vamos a ver unas importantes recomendaciones:

1- Las personas más vulnerables a sufrir una deshidratación son los niños, personas mayores y embarazadas. Así pues, estos grupos de personas deberían beber agua como mínimo 1 vez cada 60 minutos. A pesar de no tener sensación de sed, deberían forzarse a hacer pequeños sorbos de agua.

2- Las personas que trabajan en el aire libre, deberían beber agua cada 15-20 minutos. Teniendo en cuenta que la temperatura que estamos alcanzando supera los 35ºC y que realizan un trabajo, habitualmente físico, son muy propensos a una deshidratación.

3- Temperatura del agua.  La sensación de sed es una “alarma” de nuestro cuerpo que nos avisa en que debemos hidratarnos inmediatamente. Para ello, la mejor opción siempre es el agua, que debe estar a una temperatura correcta, evitando el agua muy fría  sobre todo si estamos sudando o hemos estado expuestos a temperaturas muy elevadas.

4- Debemos hidratarnos con agua, o en el caso de sudoración elevada,  con bebidas remineralizantes. Debemos evitar el consumo de bebidas con cafeína, ya que esta puede provocar un efecto contrario a la hidratación, una deshidratación al ser una bebida diurética. También, debemos evitar el consumo de bebidas azúcaradas, ya que debido a su concentración de osmoralidad intestinal, no nos hidrataran al mismo nivel que el agua.

5- Alimentos ricos en agua. Nos encontramos en una temporada del año donde las frutas no son ricas en agua por casualidad. Sino que estos alimentos vegetales han servido para hidratarnos desde hace millones de años. Así pues, el consumo de frutas nos servirá para hidratarnos. Refrescarnos, ya que las consumiremos fresquitas y también para provocar una remineralización, gracias al contenido en minerales que tienen estos alimentos.

Además de las frutas, también podemos preparar cremas frías de vegetales, como; gazpachos, cremas de melón, cremas de pepino, etc. Es decir, platos típicos de verano.

6- Bebidas caseras refrescantes. Cómo hemos comentado anteriormente, la mejor manera de hidratarnos es a través del agua. Pero para que este sea aún más refrescante y nos sirva para recuperar minerales que hemos perdido a través de la sudoración y excreción urinaria. Vamos a combinar el agua con fruta. Por ejemplo, podemos hacer una limonada de frambuesas.

Para hacer la limonada de frambuesas, usaremos agua, el zumo de 3 limones, el zumo de 1 lima, edulcorante, frambuesas congeladas (que podemos triturar o mezclar enteras con el resto de los ingredientes). Todo ello mezclado y le podemos aportar hojas de hierbabuena para darle un sabor más refrescante.

O bien, podemos hacer limonada casera, combinando, el zumo de 4 limones, menta picada, agua y un poquito de edulcorante.

Cristina Sánchez Reyes

Dietista – Nutricionista

 

 

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