Causas obesidad infantil

En nuestra gastronomía debería reinar la dieta mediterránea, pero contra todo pronóstico,  lo único que reina es el azúcar y las grasas, acompañadas de sobrepeso y obesidad. 

La obesidad es una enfermedad mulitfactorial que afecta tanto a la población adulta, como a la población más joven, y aunque a muchos les cueste reconocerlo, ser un niño obeso no es sinónimo de salud, todo lo contrario. Tener un exceso de peso durante la edad infantil puede provocar que nos encontremos ante un futuro adulto obeso y … enfermo.

Hemos sufrido muchos cambios sociales, algunos de ellos para mejor, pero los cambios alimentarios que hemos vivido no han ayudado a mejorar la salud de las personas. Nuestros niños ya no se alimentan de alimentos frescos, preparados tradicionalmente por algún familiar y con ingredientes caseros. Ahora, muchos niños se alimentan de alimentos procesados congelados, elaborados en una fabrica y con ingredientes que empiezan por E-. ¿Qué te parece? Sin hablar, de la cantidad de azúcar que consumen los niños.

En cada comida que hacen los niños suelen tomar azúcar. Si desayunan un vaso de leche con cacao, toman azúcar. Si se toman un zumo, toman azúcar. Si toman salsa de tomate, vuelven a tomar azúcar. Y así, constantemente.

Las cantidades de azúcar que debería tomar un adulto son de 25 g /diarias como máximo. Es decir, si te tomas un refresco con gas sabor naranja, estas aportando a tu cuerpo unos 28 g de azúcar, es decir 3 gramos más de los que deberías haber tomado durante todo el día.  En el caso de los niños, la cantidad máxima recomendada de azúcar es de 12 gramos. Por lo tanto, si le das a tu hijo un yogur sabor fresa de la marca más conocida, ya se ha tomado todo el azúcar que le corresponde del día.

Algunos estudios indican que un niño de 7 años ya ha tomado más azúcar que su abuelo de 70 años en toda su vida. Tan solo, debemos analizar cómo era la alimentación de hace 30 años, a la alimentación actual.

Si eres padre y naciste en los 80′ o antes, tan solo debes hacerte estas cuatro preguntas:

1 – ¿Que comía a media mañana en el cole?

2- ¿Cuantas veces mis padres me compraban refresco?

3- ¿A que edad me comí mi primer fast food?

4- ¿Me quedaba en casa toda la tarde jugando el sofa?

Ahora, compara tus respuestas con unas posibles respuestas de tu hijo. ¿Se parecen?

Otro factor muy importante es el ejercicio. Actualmente apuntar a un niño a hacer deporte provoca un gasto económico que muchas familias no se pueden permitir. Eso provoca, que la unica actividad física que hace el menor sea las clases de gimnasia del cole. Un tiempo muy limitado, teniendo en cuenta que el cuerpo está preparado para estar en movimiento.

Además de los factores económicos, en los últimos años ha aparecido otro factor que provoca sedentarismo, la tecnología. Niños adictos a las tablets, móviles, videojuegos…

Como he dicho anteriormente, la obesidad es una enfermedad multifactorial, si no empezamos a modificar hábitos diarios y constantemente, será muy difícil evitar que el niño recupere un peso normal y saludable.

Cristina Sánchez Reyes – Dietista Reus

 

 

 

 

 

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