Característica de los fritos

Cocciones como vapor, plancha u horno son por excelencia las cocciones más saludables debido a su bajo contenido en grasas  y las más recomendadas cuando una persona quiere controlar su peso, todo lo contrario a lo que sucede con las frituras.

Cuando hacemos una alimento frito provocamos que su número de calorías totales después de la cocción,  sea hasta tres veces más energético, en comparación a antes de cocinarlo. Este incremento de calorías es debido a la cantidad de aceite que puede absorber el alimento, cuando lo sumergimos en el aceite.

¿Por qué es tan calórica está cocción? 

Esta cocción tiene como finalidad cocinar  los alimentos a través del calor del aceite. Se dice que el alimento puede quedarse impregnado del aceite a tres niveles; el primero es el que puede quedar en la parte superficial del alimento, el segundo se puede perder cuando colocamos el alimento encima de un papel absorbente y el tercero es el aceite que queda en el interior del alimento. Este tercer nivel, el el que podemos corregir. Y ¿de qué manera?

La primera forma de impedir que el alimento quede tan impregnado de aceite es sumergir el alimento en el aceite, cuando este esté a una temperatura caliente, pero sin que llegue a aparecer humo. En ese momento, al introducir el alimento ser formará una pequeña capa protectora superficial alrededor del alimento, que impedirá que entre el aceite y por lo tanto, el producto final será de menor aporte energético.

La segunda característica, es evitar cocinar alimentos muy finos. Ya que hay una mayor superficie de contacto, y la mayoría de las células pueden estar en contacto con el aceite. Provocando así, una perdida mayor de agua y a su vez, una mayor absorción de aceite. Por lo tanto, es mucho mejor cocinar unas patatas tipo “bravas” a unas patatas “chips”

¿Cuando evitar los fritos?

Los fritos por lo general se relacionan con alimentos procesados, por lo que el aporte calórico es más elevado y su aporte nutricional muy poco interesante. Así pues, debemos evitar comer cualquier alimento procesado, pero aún con más motivo si este esta frito.

El principal problema de los fritos es cuando los consumimos de manera regular, con aceites que no sean aceite de oliva virgen y sobretodo, cuando los comemos fuera de casa, donde seguramente ese aceite se ha utilizado en muchas ocasiones.

¿Cuando sería correcto tomar fritos?

Podríamos decir que la recomendación sería de una vez por semana, y  cuando se usa aceite de oliva virgen y además, alimentos naturales. Y siempre y cuando, la persona no tenga ningún problema de exceso de peso.

Como hemos comentado, no es una cocción que habitualmente se recomiende por dietistas a no ser una ciertas características. Como por ejemplo, que sea una persona que necesita incrementar su peso. En ese caso, se le recomendaría alguna cocción de fritura puntual, pero siempre de productos naturales, como por ejemplo, unas verduras u hortalizas. Nunca, productos procesados.

Y también se lo podría cocinar algún plato a menores y/o adolescentes, siempre y cuando el aceite sea de oliva virgen, con pocas cocciones de fritura y se coccinen alimentos naturales, nunca procesados.

Otros consejos para freír correctamente.

  • La mejor opción de aceite para freír, es el aceite de oliva. Éste, soporta mucho mejor las altas temperaturas y podrás reutilizarlo más que los aceites de semillas.
  • Debeos evitar cocinar cuando el aceite llegue al “punto de humo”, ya que en ese momento es cuando el aceite empieza a descomponerse y modificará el sabor de los alimentos.
  • Al retirar los alimentos fritos, deberíamos colocarlos sobre papel absorbente, o bien, sobre un escurridor para que pierda un poquito de aceite.

Cristina Sánchez Reyes – Dietista Reus

 

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