Stop a la comida basura: Ámbito escolar (II Parte)

La ley es especialmente categórica con los criterios de los menús escolares, que empezarán a ser supervisados por nutricionistas acreditados.

La doctora Carmen Pérez, de la Unidad de Nutrición del Servicio de Salud Comunitaria del Ayuntamiento de Bilbao, asegura que no es oro todo lo que reluce en estos menús. “Han mejorado mucho pero no en los valores deseables. Por ejemplo, vemos que con mucha frecuencia llevan exceso de grasas embutidos, carnes, frituras, precocinados, empanadillas y pizzas. Alimentos que los niños aceptan de muy buen grado pero que no están conformes con una dieta equilibrada y saludable.

Las verduras no están tan presentes como deberían porque a los niños no les gustan y porque desde el punto de vista culinario exigen bastante tiempo. A juicio de esta experta, lo mismo ocurre con los pescados y con las frutas. “Eso no quiere decir que no se hayan mejorado las cosas. Hace años, se recurría como postre a las galletas y al pastel y, eso afortunadamente, va desapareciendo”.

Hace tiempo que Sanidad mostró su intención de declarar la guerra a las chucherías y los refrescos en los centros escolares públicos, asegurando que las patatas fritas, la bollería industrial y casi todas las bebidas refrescantes tienen los días contados en las cafeterías escolares y en las máquinas expendedoras.

Así, la ley cita ya como productos a desterrar los “refrescos, caramelos, golosinas, polos y sorbetes, chocolates y aperitivos salados”. Las máquinas de vending se ponen así en el disparadero, ya que se veta la instalación de expendedoras en zonas a las que pueda tener acceso el alumnado de Educación Infantil, Primaria o Educación Especial. Además, se eliminará la publicidad de las máquinas en zonas de Educación Secundaria.

La legislación es contundente: no podrá haber nada con más de 200 calorías, más de 0,5 gramos de sal, ni, por supuesto, que lleve algún ácido graso trans (excepto los que contienen de forma natural los lácteos o productos cárnicos). En el recreo tocará comer, entonces, fruta y bocadillos no envasados.

Pero la nueva ley introduce un elemento distintivo porque prohíbe además la discriminación por obesidad o sobrepeso y prevé la creación de un Observatorio de la nutrición y el estudio de la obesidad, ya que uno de cada dos adultos y uno de cada cuatro niños está obeso o sufre sobrepeso. Asimismo, la población infantil presenta cada vez mayor incidencia de niveles elevados de colesterol en sangre.

Enlace a la notícia:

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2011/01/12/sociedad/euskadi/primero-fue-el-cigarro-y-ahora-son-las-calorias

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