Propiedades nutricionales de los mejillones.

Los mejillones, o también conocidos como mitílidos, pueden formar parte de una  cena rápida, sencilla, nutritiva y a la vez refrescante para combatir el calor del verano.

Estos animales acuáticos, se alimentan mediante el filtrado del agua marina, por lo que su concentración en compuestos tóxicos dependerá del lugar dónde residan.

Debido a su composición anatómica, los mejillones contienen una concha que eleva su peso drásticamente. Por lo que para  consumir unos 100 gramos de mejillones,  debemos cocinar al menos más del doble de su peso comestible.

Una ración de 100 gramos de mejillones, contiene alrededor de 110 Kcal. Su composición nutricional se basa en una elevada cantidad de proteína,  un 19%, y una baja aportación de grasas e hidratos de carbono.

Podemos destacar su variedad mineral y su  elevado contenido en fósforo (212 mg), sodio (373 mg), potasio (173 mg), calcio (76,5 mg), magnesio (53 mg)  y uno de los minerales más apreciados, el hierro (7,35 mg).

En cuanto a vitaminas, podemos destacar la presencia de ácido fólico (32 mcg) y vitamina A (84 mg), que le aporta ese color rojizo característico del mejillón.

Gracias a su fácil cocción, los mejillones pueden servir como guarnición en platos muy mediterráneos y a la vez, pueden servir como aperitivo e incluso como primer plato.

Una manera de prepararlos es rellenando la concha del mejillón con un trocitos de tomate, pimiento y cebolla. O aún más sencillo, cociéndolos con un poco de limón, que nos ayudará a absorber una mayor concentración de hierro.

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